La imagen titular del Paso Blanco presidió la gran procesión del Viernes Santo
entre una avalancha de sentimientos y en la que la cofradía estrenó la
caballería de Salomón.
¡Sólo un grito más! No. Que por un momento se haga el silencio
porque nada, ninguna palabra puede ser tan importante como para romper la magia
del Viernes Santo en la puerta de la capilla del Rosario. Que el chispeo de la
tarde no reaparezca porque por unas horas ha quedado desterrado. Que no me
hablen de otra cosa que no sean sentimientos. Que no griten otra cosa que no sea
un sinfín de piroros; que no suspiren más que para una silenciosa plegaria, que
nadie se estremezca porque por el umbral ya se ve.
porque nada, ninguna palabra puede ser tan importante como para romper la magia
del Viernes Santo en la puerta de la capilla del Rosario. Que el chispeo de la
tarde no reaparezca porque por unas horas ha quedado desterrado. Que no me
hablen de otra cosa que no sean sentimientos. Que no griten otra cosa que no sea
un sinfín de piroros; que no suspiren más que para una silenciosa plegaria, que
nadie se estremezca porque por el umbral ya se ve.
Aparece la que mira por tantos y tantos blancos que una noche más
de Viernes Santo se agolpan para ver la incorporación de su Virgen, la Virgen de
la Amargura, la Virgen guapa, a la procesión que preside y con la que pone el
broche de oro a los Desfiles Bíblico Pasionales de este año.
de Viernes Santo se agolpan para ver la incorporación de su Virgen, la Virgen de
la Amargura, la Virgen guapa, a la procesión que preside y con la que pone el
broche de oro a los Desfiles Bíblico Pasionales de este año.
Y de Santo Domingo a la carrera principal a hombros de hombres y
mujeres que en esos instantes sólo se sienten corazón. No hay peso en el mundo
que pueda anular el amor y el gozo que supone portar a la Virgen de la Amargura.
Miles de cabezas la miran desde cualquier rincón. Desde los balcones, calles y
palcos se desborda la pasión contenida, inexplicable. Está en carrera. El
momento más esperado para miles de lorquinos ha llegado. ¡Que no pase muy
deprisa! ¡Que no se acabe! ¡Que no cesen las lágrimas y que los vítores no
tengan caducidad! El tiempo se congela. Las miradas también. Sólo hay una, la
que se dirige a la Virgen de la Amargura. El sollozo de los portapasos se
contagia. ¿Y si de verdad no pasara este instante? ¿Y si de verdad fuera eterno?
Lo es en el corazón de cada blanco. La imagen, el sentimiento y todo lo que
conlleva permanecerán en el alma durante los próximos 365 días, los que tienen
que pasar para que la Virgen Guapa vuelva a salir en procesión.
mujeres que en esos instantes sólo se sienten corazón. No hay peso en el mundo
que pueda anular el amor y el gozo que supone portar a la Virgen de la Amargura.
Miles de cabezas la miran desde cualquier rincón. Desde los balcones, calles y
palcos se desborda la pasión contenida, inexplicable. Está en carrera. El
momento más esperado para miles de lorquinos ha llegado. ¡Que no pase muy
deprisa! ¡Que no se acabe! ¡Que no cesen las lágrimas y que los vítores no
tengan caducidad! El tiempo se congela. Las miradas también. Sólo hay una, la
que se dirige a la Virgen de la Amargura. El sollozo de los portapasos se
contagia. ¿Y si de verdad no pasara este instante? ¿Y si de verdad fuera eterno?
Lo es en el corazón de cada blanco. La imagen, el sentimiento y todo lo que
conlleva permanecerán en el alma durante los próximos 365 días, los que tienen
que pasar para que la Virgen Guapa vuelva a salir en procesión.
Lentamente, al ritmo de los portapasos, pasa por delante de cada
una de las almas que la aguardan. Lo hace en su nuevo trono, el que estrenó en
la noche del Viernes Santo del pasado año.
una de las almas que la aguardan. Lo hace en su nuevo trono, el que estrenó en
la noche del Viernes Santo del pasado año.
Un trono realizado por el taller de talla de los hermanos Caballero
de Sevilla, tallado en madera de cedro del Líbano con un peso de 1.500 kilos. Va
soportado por seis varales de 10 metros y es portado por 133 portapasos. Tallado
al más puro estilo barroco, está dorado en oro. La canastilla va orlada con 15
cartelas donde se insertan los quince Misterios del Rosario tallados en marfil,
obra del escultor sevillano Mariano Sánchez del Pino.
de Sevilla, tallado en madera de cedro del Líbano con un peso de 1.500 kilos. Va
soportado por seis varales de 10 metros y es portado por 133 portapasos. Tallado
al más puro estilo barroco, está dorado en oro. La canastilla va orlada con 15
cartelas donde se insertan los quince Misterios del Rosario tallados en marfil,
obra del escultor sevillano Mariano Sánchez del Pino.
Un espectacular conjunto religioso que se completa con el palio y
el manto de la Virgen de la Amargura. Un palio que se compone de cuatro paños
bordados en sedas con escenas de la Pasión, obra de Emilio Felices. El mismo
insigne director artístico que comenzara los trabajos del manto que terminó José
Cánovas. El motivo central representa el Santo Entierro. Un tercio de Mayordomos
acompañaban a la imagen titular del Paso Blanco con túnicas inspiradas en cuatro
estilos diferentes: románico, gótico, mudéjar y barroco.
el manto de la Virgen de la Amargura. Un palio que se compone de cuatro paños
bordados en sedas con escenas de la Pasión, obra de Emilio Felices. El mismo
insigne director artístico que comenzara los trabajos del manto que terminó José
Cánovas. El motivo central representa el Santo Entierro. Un tercio de Mayordomos
acompañaban a la imagen titular del Paso Blanco con túnicas inspiradas en cuatro
estilos diferentes: románico, gótico, mudéjar y barroco.
Satisfacción
Era el final de la comitiva blanca. Su triunfo. Su satisfacción
porque un año más las cosas habían salido bien y la lluvia había respetado. El
estandarte del Rosario y la bandera de la cofradía con el águila de San Juan
Evangelista bordada en el anverso marcaban el inicio de la comitiva del Paso
Blanco del Viernes Santo. Se pudo ver la nueva bandera de la cofradía, que está
inspirada en la más antigua de la cofradía, que data del año 1902. También
presenta en su anverso el águila de San Juan según el modelo que hiciera popular
Emilio Felices en los años 30 del siglo XX. El reverso presenta el anagrama de
la Virgen María coronado, acompañado de la representación del Castillo y una
alegoría al sol, en alusión a la ciudad de Lorca.
porque un año más las cosas habían salido bien y la lluvia había respetado. El
estandarte del Rosario y la bandera de la cofradía con el águila de San Juan
Evangelista bordada en el anverso marcaban el inicio de la comitiva del Paso
Blanco del Viernes Santo. Se pudo ver la nueva bandera de la cofradía, que está
inspirada en la más antigua de la cofradía, que data del año 1902. También
presenta en su anverso el águila de San Juan según el modelo que hiciera popular
Emilio Felices en los años 30 del siglo XX. El reverso presenta el anagrama de
la Virgen María coronado, acompañado de la representación del Castillo y una
alegoría al sol, en alusión a la ciudad de Lorca.
La llegada de la Infantería Romana provocó una marea de pañuelos
blancos que se agitaban al son del Tres, el himno blanco. La
locura incentivada con la Infantería siguió in crescendo con la
aparición del resto de los grupos, sobre todo el de los emperadores con
enganches de cuatro, cinco y seis caballos.
blancos que se agitaban al son del Tres, el himno blanco. La
locura incentivada con la Infantería siguió in crescendo con la
aparición del resto de los grupos, sobre todo el de los emperadores con
enganches de cuatro, cinco y seis caballos.
El rey Nabucodonosor, que reúne elementos de diferentes épocas y se
inspira en distintos pasajes bíblicos recogidos en el Libro de Daniel, desfiló
en la carroza que escenifica el momento en el que el Rey está en el salón del
trono y el profeta Daniel le interpreta el sueño en el que había visto una
estatua de oro, plata, bronce, hierro y barro que resultó ser una profecía de la
llegada del Reino de Dios. A la corte de Nabucodonosor le seguían el de Esther y
Asuero. El grupo de las Tribus de Israel fue el siguiente en procesionar. Este
grupo lo componen el Rey David que procesiona sobre biga escoltado por sus
mujeres a caballo.
inspira en distintos pasajes bíblicos recogidos en el Libro de Daniel, desfiló
en la carroza que escenifica el momento en el que el Rey está en el salón del
trono y el profeta Daniel le interpreta el sueño en el que había visto una
estatua de oro, plata, bronce, hierro y barro que resultó ser una profecía de la
llegada del Reino de Dios. A la corte de Nabucodonosor le seguían el de Esther y
Asuero. El grupo de las Tribus de Israel fue el siguiente en procesionar. Este
grupo lo componen el Rey David que procesiona sobre biga escoltado por sus
mujeres a caballo.
Estreno
El rey Salomón, uno de los personajes más antiguos de cuantos
procesionan ya que lo hace desde el año 1863, apareció sobre biga y con un
peculiar manto que reproduce en un medallón central la misma imagen real. Tras
él, los nuevos mantos de la caballería formada por cuatro jinetes. Cada manto se
caracteriza por la presencia de un medallón central sobre el que destaca una
estrella de David en cuyo interior está bordado el nombre en hebreo de cada uno
de los límites del reino de Salomón (Eúfrates, Gaza, Tafsa y Egipto). El manto
de Mesopotamia ha sido realizado sobre terciopelo verde, el de Egipto en
terciopelo azul, Grecia, en rojo y el de Roma en morado. En los bustos aparecen
una joven con turbante, un faraón, Alejandro Magno, y una noble romana.
procesionan ya que lo hace desde el año 1863, apareció sobre biga y con un
peculiar manto que reproduce en un medallón central la misma imagen real. Tras
él, los nuevos mantos de la caballería formada por cuatro jinetes. Cada manto se
caracteriza por la presencia de un medallón central sobre el que destaca una
estrella de David en cuyo interior está bordado el nombre en hebreo de cada uno
de los límites del reino de Salomón (Eúfrates, Gaza, Tafsa y Egipto). El manto
de Mesopotamia ha sido realizado sobre terciopelo verde, el de Egipto en
terciopelo azul, Grecia, en rojo y el de Roma en morado. En los bustos aparecen
una joven con turbante, un faraón, Alejandro Magno, y una noble romana.
El estandarte de San Juan Evangelista y la caballería de la Visión
de San Juan anunciaban la proximidad del cortejo religioso. Tras esos personajes
a caballo, la carroza de la Destrucción del espíritu malo inspirada en
diferentes pasajes del Apocalipsis, y el trono de San Juan Evangelista. Una de
las joyas del bordado lorquino, el estandarte de la Oración en el Huerto,
precedía al trono de la Santa Mujer Verónica. Y al fin, bajo una lluvia
interminable de pétalos lanzados al aire aparecía la Virgen de la Amargura.
Ahora ya no cabía el silencio de la salida en la capilla. El mutismo había dado
paso a la algarabía de sentimientos, al querer decir una y otra vez ¡Viva la
Virgen Guapa!, ¡viva la Virgen de la Amargura!
de San Juan anunciaban la proximidad del cortejo religioso. Tras esos personajes
a caballo, la carroza de la Destrucción del espíritu malo inspirada en
diferentes pasajes del Apocalipsis, y el trono de San Juan Evangelista. Una de
las joyas del bordado lorquino, el estandarte de la Oración en el Huerto,
precedía al trono de la Santa Mujer Verónica. Y al fin, bajo una lluvia
interminable de pétalos lanzados al aire aparecía la Virgen de la Amargura.
Ahora ya no cabía el silencio de la salida en la capilla. El mutismo había dado
paso a la algarabía de sentimientos, al querer decir una y otra vez ¡Viva la
Virgen Guapa!, ¡viva la Virgen de la Amargura!
Fuente: La Verdad
A. S. / P. W. / T. M.| LORCA
Foto 1: La imagen titular del Paso Blanco, la virgen de la Amargura, en la procesión que
presidió el pasado Viernes Santo. / SONIA M. LARIO / AGM
Foto 2: En oro y sedas precede el paso de la Virgen. / S. M. / AGM
