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La Verónica o Santa Mujer Verónica del Paso Blanco es obra del escultor José Sánchez Lozano. Fue adquirida por el Coro de Damas de la Virgen de la Amargura en 1950. Se incorpora a la procesión siete años después, en 1957, fecha en que se bordó en seda el paño con la Santa Faz. Se desconoce quién dirigió la pieza que fue regalo de Concha Sandoval. Ésta fue bordada en los Talleres de la Sección Femenina.
Llevaba entonces la imagen de la Verónica un manto de terciopelo verde bordado en oro, e iba sobre un trono de estilo barroco en madera color caoba y tallas doradas, obra del tallista granadino Juan Bonor.
El trono presentaba un cuerpo superior con copas y animales fantásticos entre hojarasca, mensulones en las esquinas y cuatro candelabros de dinámicos brazos en los ángulos, mientras que la parte inferior estaba adornada, con menor exuberancia, con cornucopias y tallas que enmarcaban espejos; en este trono fue posteriormente colocada la imagen de San Juan.
La efigie está inspirada en sus rasgos anatómicos en la Verónica que hizo Francico Salzillo para la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de Murcia en 1754, si bien ésta era de talla, mientras que la de Lorca es imagen de vestir.
Presenta rostro oval de expresivas facciones, con el característico mentón pronunciado, tocado en la cabeza y manos que, casi a la misma altura, sujetan el encaje blanco sobre el que va bordada en sedas, en la escala de grises, la Santa Faz, esto es, el rostro ensangrentado de Jesús. Este es el que luce durante todo el año y que es sustituido por otro más reciente durante su periplo procesionil en la noche del Viernes Santo.
En 1974 la imagen estrenó un trono que era parte del antiguo de plata de estilo gótico hecho para la Virgen de la Amargura en 1905. Recientemente, y en un estilo neogótico similar al anterior, fue realizado en plata labrada el actual trono de andas, obra del orfebre de Motril, Eleuterio Aragón, que también recuperó parte del antiguo de la titular de la cofradía, el cual es portado sólo por mujeres, toda una novedad en la procesión lorquina.
Este año se conmemora el décimo aniversario de su salida procesional a hombros de 98 costaleras. Todas ellas, lucen túnica en verde y plata de inspiración hebrea y como detalle las costaleras van peinadas de forma idéntica a la imagen que portan a hombros. La talla lleva un manto de terciopelo de color verde botella que fue dirigido por el artista lorquino Manuel Muñoz Barberán en 1975.
Tiene la peculiaridad de ser la primera obra de la Semana Santa de Lorca realizada completamente en hilo de plata en canutillo. La pieza, de unas dimensiones considerables, se realiza sobre un campo de color verde oscuro sobre el que destaca una traza realizada con gran libertad con motivos de hojarasca de factura preciosista. En la escena central aparece el pasaje de la Santa Mujer enjugando el rostro de Nuestro Señor camino del Calvario. La obra está realizada únicamente en tonalidades de grises con pequeñas aportaciones de gradaciones terrosas matizadas combinando la dirección del bordado y velado con una sucesión de puntadas perpendiculares que invitan a matices de gran interés para la comunicación de la obra.
Fuente:bLa Verdad
