Comienza la pasión con la serenata azul

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Qué sinvivir haber sido dueño de una fantasía y haber creído que todo el amor de parte de un pueblo se podía atrapar en unos pocos metros. Qué ingenuidad pensar que el día que engendra la madrugada más azul del año y acuna la jornada más importante para los azules no iba a sobrepasar la frontera de la medianoche. Qué bendición que lo hiciera para que los miles de azules que ayer acudieron a la tradicional Serenata en honor a la Virgen de los Dolores pudieran vivir con expectación el instante en el que el trono en andas con la imagen cruzó, un año más, el umbral de la puerta de San Francisco dando el pistoletazo de salida a la Semana Santa lorquina.
No eran aún las once y media de la noche cuando los lorquinos empezaron a colocarse en las proximidades de la sede religiosa de la Hermandad de Labradores a la espera de que llegara la hora de ver salir a la Dolorosa. Eran conscientes de que sólo estaría en la calle unos minutos. Y así fue. Justo cuando las manecillas del reloj cruzaron al nuevo día, la mirada serena de la Madre Dolorosa hizo acto de presencia entre un bucle de vítores y plegarias que emanaron con fuerza de las gargantas de muchos de los allí presentes, y se guardaron con el mismo entusiasmo, pero en voz baja, en lo má profundo de los corazones de otros muchos.
Los móviles ayudaron a compartir la experiencia de la noche azul con aquellos familiares y amigos que están lejos y que de buena gana hubiesen preferido ocupar algún centímetro, aunque fuera, frente a San Francisco.
Pero la fantasía es fantasía. Tras varios minutos dejándose querer por sus azules, la imagen regresó al interior del templo, aunque sólo hasta media tarde de hoy. Será entonces cuando vuelva a salir en procesión presidiendo el cortejo del Viernes de Dolores. Irá acompañada por cientos de mujeres ataviadas con mantilla. Previamente, a las 12 horas, tendrá lugar una eucaristía en su honor.

Fuente: La Verdad