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Faltan sólo unas horas para que la Virgen de los Dolores vuelva a cruzar el umbral de la iglesia de San Francisco y recorra la ciudad. Es, según José Antonio Ruiz Sánchez, presidente del Paso Azul, uno de los momentos más importantes para su gente, aunque él, puestos a elegir, se queda con la recogida. «Es increíble, única, no se puede comparar a nada», relata emocionado. Estos últimos meses han sido muy duros. La crisis se ha dejado sentir también en las cofradías. «Ha hecho que levantemos el pie del acelerador, que se sopesen y retrasen algunos proyectos».
-Llegó el Viernes de Dolores.
-Sí, uno de los momentos más esperados por los azules. Es, además, un día de reencuentros, ya que acuden muchos lorquinos que viven fuera y que regresan única y exclusivamente para ver a la Virgen de los Dolores cruzar la puerta de San Francisco. Es un día lleno de emociones.
-Anoche se celebró la Serenata a la Dolorosa, otro acontecimiento importante para los azules.
-Es la noche azul. Es el preámbulo a todo lo que está por llegar hoy. Es la forma que tienen los azules de estar con su Madre desde los primeros segundos del día dedicado a ella. La verdad es que son tres días de mucha intensidad, porque mañana será la Salve a la Dolorosa, que es uno de los actos más solemnes del Paso Azul, una especie de bienvenida a los nuevos mayordomos que se incorporan a la cofradía por parte de los más veteranos.
-…Y, desde el año pasado, la Salve tiene un sonido especial.
-El año pasado fue muy emotiva, ya que era la primera vez que sonaba interpretada en el órgano de San Francisco después de su restauración. La Salve es cada vez más multitudinaria. San Francisco se queda pequeño para acoger a todos los que asisten, que cada vez son más.
-La actual situación económica, ¿está afectando también a las cofradías?
-Sí, ¡y de qué manera! La crisis ha hecho que levantemos el pie del acelerador, que se sopesen y retrasen algunos proyectos que teníamos en bastidor. A pesar de ello, vamos superando la situación y tenemos en cartera importantes proyectos para los próximos meses.
-¿Qué estrenos llevarán a los Desfiles este año?
-Se ha trabajado incrementando la mayordomía, atendiendo las necesidades del Cortejo Religioso. Se harán incorporaciones esta noche dentro de la procesión de la Virgen de los Dolores, como es el estreno de varias túnicas. Se ha engalanado el grupo musical ‘Mater Dolorosa’. Se le ha dotado de un banderín. También otros cortejos como el del Yacente se han completado con algunos detalles. En los tronos también se han acometido mejoras.
-¿Trabajan en nuevos proyectos?
-Estamos programando el trabajo futuro. Hay un proyecto muy ilusionante que es la nueva caballería egipcia. Será espectacular. Esperamos tener para la próxima Semana Santa listos dos o tres mantos. En septiembre, Joaquín Gimeno, que es una de las personas que conocen mejor el sentido de la cofradía y que tiene mucho gusto, me presentó 16 bocetos magníficos para la caballería egipcia. Me dijo que eligiese, pero me fue imposible. No tuve capacidad, no era posible descartar ninguno. No sé si se acometerán los 16, pero al menos 12 se harán.
-¿Tienen otras iniciativas?
-Queremos renovar el carro de Marco Antonio, como ya se hizo con el de Ptolome IV. Hay que reestructurar cuádrigas y la caballería romana. Además, es el momento de empezar a recuperar algunas piezas de la Caballería del Triunfo del Cristianismo. Y podría seguir hablando de otros proyectos en mente.
-¿Para cuándo la puesta en valor de San Juan de Dios?
-Es uno de los proyectos en los que llevamos trabajando la junta directiva prácticamente desde que llegamos, hace cuatro años. Ha habido que hacer un gran trabajo que no se vé, pero que está ahí. Ahora es cuando estamos ya inmersos en el proyecto en sí de recuperación.
-Pero hace falta mucho dinero…
-No está cifrado, porque es muy difícil saber cuánto va a costar poner en valor ese conjunto arquitectónico, pero puede estar entre 2,5 y 4 millones de euros. Sabémos que no es el momento más propicio para reclamar asesoramiento técnico y económico, pero es una imperiosa necesidad.
-¿Cuál es el estado del edificio?
-Me preocupa estos días el tránsito de gente por determinadas zonas por su grave estado de deterioro. La seguridad del edificio no se puede determinar. Una actuación urgente no es un capricho, es una necesidad. Hay que evitar los riesgos irreversibles del inmueble.
Fuente: La Verdad
