El pintor lorquino Vicente Ruiz vuelve a mostrar sus obras en Lorca, después de cinco años de su última exposición, y lo hace de la mano de la Fundación Paso Azul, con el objetivo de conseguir fondos para la cofradía. «El Paso Azul me pidió que montara esta muestra, en la que ellos actúan de galeristas, ya que parte del dinero de las ventas está destinado a la cofradía. Y lo he hecho con mucho agrado. No hay que olvidar que soy azul de pura cepa y en mi época juvenil incluso participé en las procesiones», explica el pintor.
Vicente, recuerda aquellos años en que su familia tan vinculada siempre a la cofradía azul, participó en la construcción de las primeras cuadrigas, una de ellas estrenada por su tío Pedro Martínez Guijarro. «Yo mismo participaba en la procesión, en alguna ocasión como etíope y otras veces como armao».
Para esta exposición ha seleccionado 25 cuadros de diversos tamaños, algunos en gran formato, repletos de color, y otros más pequeños ejecutados al óleo y al pastel. Para Vicente, «la temática de esta colección tiene mucha influencia de las pinturas rupestres del entorno de Lorca».
El artista comentaba ayer, mientras colocaba los cuadros, que parte de ellos llevaba tiempo, «incluso meses», sin acabar de terminarlos porque «suele ser una forma habitual en mi de trabajar. Hasta que no tengo que exponer, les doy muchas vueltas, hago modificaciones y la última pincelada casi la doy pocos días antes».
Vicente Ruiz, que se marchó de Lorca hace unos años por motivos familiares, no ha cortado en ningún momentos sus lazos con la ciudad. El terremoto, del que también ha sido un afectado porque su casa en Río sufrió importantes daños, le movió, junto con otra artista lorquina, Lola Arcas, a poner en marcha una iniciativa para recaudar fondos con destino a las cofradías, cuyos beneficios entregaron hace unos días.
El pintor se muestra optimista del futuro de la ciudad. «Lorca va a vivir momentos de esplendor en os próximos meses. Cuando un pueblo sufre algo tan terrible como ha sido el terremoto, viven en la noche oscura y parece que no se puede salir de esa situación. Pro estoy convencido que Lorca vivirá un periodo de esplendor indudable. Lo que no ha que perder es el ánimo. Tener confianza y pasar de está época de sufrimiento».
Ese es uno de los argumentos con los que defiende el acierto de que este año, pese a todo, salgan a la calle las procesiones porque considera que es una forma de que los lorquinos recobren los bríos.
Con la mirada de nuevo en la pintura Vicente Ruiz reconoce que la crisis ha pegado de lleno en este colectivo o tal vez peor que en otros sectores. «Creo que, en general, los pintores, en unos años de pujanza económica singular, llegamos a creernos que éramos todos genios. En consecuencia, supervaloramos nuestras obras con unos precios muy altos. Hasta cierto punto nos habíamos vuelto locos. Ahora, la dura realidad creo que nos está colocando en nuestro sitio».
Entre los proyectos más inmediatos que tiene Vicente Ruiz por delante está el homenaje a Gómez Cano, que se está organizando en Murcia, con motivo de su centenario, que está previsto para el próximo otoño. Él será uno de los pintores que participan en este homenaje.
Fuente: La Verdad
