Volvió a cumplirse el rito de entrada de los mayordomos más veteranos del Paso Azul junto con los jóvenes que se incorporan
Nadie más que un enamorado de la Dolorosa pudo componer una pieza tan bella como La Salve a la Virgen de los Dolores. Ese enamorado fue Antonio Gómez Navarro, el que fuera maestro de capilla de la catedral mezquita de Córdoba. Anoche La Salveque compuso volvió a sonar entre los viejos muros de la iglesia de San
Francisco, sede religiosa de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, y
lo hizo tal y como sonara la primera vez, hace ya 106 años.
Francisco, sede religiosa de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, y
lo hizo tal y como sonara la primera vez, hace ya 106 años.
La composición fue escrita en el año 1903, y desde
entonces, suena cada Sábado de Pasión. Se deja oir después de cumplirse
el rito de entrada de los mayordomos más veteranos del paso junto con
los jóvenes, algunos todavía bebés, que se incorporan. Es, para muchos,
la iniciación azul, la incorporación de las nuevas generaciones,
apoyadas por los que llevan toda una vida dedicada al paso.
entonces, suena cada Sábado de Pasión. Se deja oir después de cumplirse
el rito de entrada de los mayordomos más veteranos del paso junto con
los jóvenes, algunos todavía bebés, que se incorporan. Es, para muchos,
la iniciación azul, la incorporación de las nuevas generaciones,
apoyadas por los que llevan toda una vida dedicada al paso.
Anoche, volvió a repetirse la tradición. Desde el
Carrerón de San Francisco, el que sirviera de entrada al antiguo
Hospital de San Juan de Dios, los mayordomos en fila fueron entrando en
la nave central del templo. Todos portaban velas. Se colocaron desde el
Altar Mayor, hasta el pasillo central rodeando también el trono de la
Santísima Virgen de los Dolores. Se pudo contemplar la emoción de
muchos mayordomos. Algunos de ellos, portaban en brazos a sus hijos y
nietos. Sus caras, curtidas por los años, apenas podían contener las
lágrimas de ver a las futuras generaciones repitiendo un rito que
ellos, hace años, también cumplieron.
Carrerón de San Francisco, el que sirviera de entrada al antiguo
Hospital de San Juan de Dios, los mayordomos en fila fueron entrando en
la nave central del templo. Todos portaban velas. Se colocaron desde el
Altar Mayor, hasta el pasillo central rodeando también el trono de la
Santísima Virgen de los Dolores. Se pudo contemplar la emoción de
muchos mayordomos. Algunos de ellos, portaban en brazos a sus hijos y
nietos. Sus caras, curtidas por los años, apenas podían contener las
lágrimas de ver a las futuras generaciones repitiendo un rito que
ellos, hace años, también cumplieron.
Ese momento, quedará en la retina de todos, mayores y
pequeños, como un acto lleno de emoción. Emoción también por el
recuerdo de muchos mayordomos ausentes y que son recordados por sus
familiares y amigos. En ese momento, es cuando se interpreta La Salve.
Las notas de la composición estremecen al ver la imagen de la Santísima
Virgen de los Dolores iluminada por las velas. Muchas echaron la vista
hacia el coro. A un lado, el único órgano barroco de los existentes en
la Ciudad. En la mente de todos la alegría del próximo año en que la
pieza de Antonio Gómez Navarro sonará como lo hiciera antaño, con las
notas que saldrán de la pieza que en sólo unas semanas recuperará otra
vez su voz.
pequeños, como un acto lleno de emoción. Emoción también por el
recuerdo de muchos mayordomos ausentes y que son recordados por sus
familiares y amigos. En ese momento, es cuando se interpreta La Salve.
Las notas de la composición estremecen al ver la imagen de la Santísima
Virgen de los Dolores iluminada por las velas. Muchas echaron la vista
hacia el coro. A un lado, el único órgano barroco de los existentes en
la Ciudad. En la mente de todos la alegría del próximo año en que la
pieza de Antonio Gómez Navarro sonará como lo hiciera antaño, con las
notas que saldrán de la pieza que en sólo unas semanas recuperará otra
vez su voz.
Y tras el silencio, para recuperar la respiración casi
contenida por la emoción, gritos de vivas a la Dolorosa. A la más
hermosa, a la Reina del Cielo, a la Virgen de los Dolores, a la Madre.
Así finalizó anoche La Salve a la Doloricas, una pieza que sólo un genio como algunos catalogan a Antonio Gómez Navarro pudo hacer.
contenida por la emoción, gritos de vivas a la Dolorosa. A la más
hermosa, a la Reina del Cielo, a la Virgen de los Dolores, a la Madre.
Así finalizó anoche La Salve a la Doloricas, una pieza que sólo un genio como algunos catalogan a Antonio Gómez Navarro pudo hacer.
El compositor fue homenajeado en el año 2002 con la
publicación por parte de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, de un
pequeño volumen en el que el escritor lorquino, José Luis Molina, y el
historiador cordobés, José Galisteo, sacaban a la luz algunos detalles
sobre su vida.
publicación por parte de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, de un
pequeño volumen en el que el escritor lorquino, José Luis Molina, y el
historiador cordobés, José Galisteo, sacaban a la luz algunos detalles
sobre su vida.
Fuente:
A. S. / T. M. M. / P. W. R.
| LORCA
Foto 1: El templo de San Francisco registró un lleno total durante La Salve. / S. M. LARIO / AGM
Foto 2: Mayordomos veteranos del Paso Azul junto con otros de reciente incorporación ante la Dolorosa. / SONIA M. LARIO / AGM
Foto 3: Los pequeños portaron velas. / S. M. L. / AGM
