Segundo desfile biblico de Lorca. Sábado de Pasión

Abogados, procuradores, fiscales y jueces portaron a hombros a la titular de la Hermandad de la Curia por las estrechas callejuelas del recinto histórico El Paso Negro estrenó una bandera bordada con motivos de la Capilla Sixtina.

Silencio sepulcral anoche en la salida de la Santísima Virgen de la Soledad de la Colegiata de San Patricio. Un silencio que dejaba oir los pasos de los costaleros que portaban a hombros a la imagen titular de la Hermandad de la Curia, Paso Negro. Sólo las órdenes de mando que marcaban el recorrido del trono se oían en el atrio que aparecía abarrotado de público pendiente de cada uno de los movimientos de los portapasos.

Una vez que la imagen cruzó la puerta de la fachada principal, una joya del prebarroco español atribuida a Nicolás de Bussy, la banda municipal de música entonó el himno de España, mientras algunos aplaudían la salida de la Soledad, recordando que el pasado año la imagen no pudo seguir su periplo por culpa de la lluvia.

El recorrido procesional se inició por la calle Corregidor. La pendiente y su calzada de guijarros hacía difícil el paso de los fieles que alumbraban el camino a la talla con velas, de los mayordomos y de los portapasos, que eran ayudados por otros que portarían más tarde el trono, para superar las dificultades del pavimento.

Esos metros que separaban la entrada principal de la Colegiata con la Plaza de España se hicieron lentos, muy lentos, pero permitieron contemplar estampas tan maravillosas como la imagen de la Soledad y al fondo, iluminda como es habitual, la iglesia de Santa María.

Antes de llegar a la Plaza Mayor, la talla de Sánchez Lozano, desfiló junto al Palacio de Justicia, la antigua Casa del Corregidor, que mantiene en su fachada esculpidas las ciclópeas figuras de los míticos fundadores de Lorca, los troyanos Elio y Crota, sosteniendo el sol, emblema y símbolo de la ciudad.

El paso junto al Ayuntamiento incorporó a la procesión cientos de visitantes y fieles que en silencio siguieron el recorrido por callejuelas estrechas del recinto histórico que aportan un atractivo más a este cortejo en el que el silencio y el recogimiento marcan el peregrinar.

Estandarte-guión

Abriendo la procesión, el estandarte de la Soledad, que fue bordado bajo la dirección de Emiliano Rojo. En él se representa a la imagen de la Virgen, destacando el calado en oro que lo remata y que supuso una innovación allá por los años cincuenta.

También se pudo ver procesionar por primera vez la nueva bandera de la cofradía que estaba previsto que se estrenara el año pasado en esta procesión, pero que no pudo ser debido a las inclemencias del tiempo.La pieza, de corte renacentista, se adorna con motivos de la Capilla Sixtina. Está bordada en oro y sedas y ha sido realizada por las bordadoras Soledad Traper y Lorenza Navarro Sánchez, bajo la dirección de José López Gimeno.

En el anverso aparecen tres motivos, Jesús impartiendo justicia divina y su madre solicitando clemencia del juzgador; los que han salido del purgatorio expectantes ante su salvación, y a Minos, el guardián del infierno, con los que ya han sido condenados.

En el reverso está el escudo de la cofradía que ha sido bordado en los talleres de Cristóbal Leal. La bandera está bordada con la técnica del puntillismo, además del matizado.

El paso por el Porche de San Antonio, la única puerta que queda de las que daban acceso a la ciudad en el recinto de murallas creado en época medieval, es uno de los lugares donde suele concentrase el público, por el atractivo de la estampa, sobre todo después de la restauración llevada a cabo en este conjunto arquitectónico, y la dificultad para el paso del trono ya que se trata de una puerta en codo.

Se intensifica el silencio mientras los portapasos se adentran con el trono con sumo cuidado, para evitar el roce con los arcos del monumento y la dificultad añadida de los escalones.

Un peregrinar de estandartes de todas las cofradías participaron en la procesión que tuvo otra bella estampa cuando la Soledad cruzo el umbral del arco de la calle Cava. Decenas de flashes saltaron en ese momento en que la cara de la Virgen aparece iluminada por los faroles de su trono.

Jueces, abogados, procuradores, fiscales y funcionarios de la Administración de Justicia fueron metiendo el hombro bajo el trono de madera tallada que se estrenó en el año 2002 y que fue realizado en el taller granadino de Enrique Esteban. Pequeños detalles de flores en tonos rosados acompañaban a la imagen a la que precedían un grupo de niños pequeños, alguacilillos, que portaban, como antaño, las llaves de la Ciudad y el escudo de la Justicia.

Previa a la procesión en la colegiata de San Patricio tuvo lugar una celebración eucarística e honor de la Virgen de la Soledad a la que asistieron los cofrades y representaciones del resto de los Pasos de la Semana Santa lorquina, así como las autoridades de la ciudad.

AL DETALLE

Virgen de la Soledad: Talla del escultor Sánchez Lozano.

Manto negro: Bordado en sedas y oro, dirigido por José López Gimeno. Asemeja la toga utilizada en los Tribunales de Justicia por los profesionales del Derecho. En él, aparecen bordados los escudos de la Justicia y de Lorca.

Nueva bandera: De corte renacentista, con motivos bordados en oro y sedas de la Capilla Sixtina. No pudo ser estrenada el pasado año por la suspensión de la procesión por la lluvia.

Recorrido: Por callejuelas de la Ciudad amurallada, destacando el paso por el Porche de San Antonio, el arco de la calle Cava y la calle Rojo, junto al convento de las Madres Mercedarias.

Estandarte: Fue bordado bajo la dirección de Emiliano Rojo. Lleva un medallón central donde en sedas se representa la imagen de la Virgen. El calado en oro que lo remata supuso una innovación allá por los años cincuenta.

Tradición recuperada: Desde hace tres años unos alguacilillos, niños, portan las llaves de la Ciudad y el escudo de la Justicia.

Participación: Acuden todas las cofradías con estandartes y nazarenos

Fuente: LaVerdad.es

RECOGIMIENTO. La Virgen de la Soledad, del Paso Negro, a su salida del templo. / SONIA M. LARIO / AGM